Domingo de Ramos, 2 de abril.
Hemos celebrado la Pascua recordando el paso de Jesús, nuestro Señor, de la muerte a la vida. Somos cristianos, seguimos a Jesús resucitado.
Comenzamos el Domingo de Ramos recordando la entrada de Cristo en Jerusalén rodeado de gente que le vitoreaba y portaban ramos de olivo y de palma.
Se bendijo los ramos de olivo y se entró en procesión al templo.
Jueves Santo, 6 de abril:Celebramos la vida de servicio de Jesús con el lavatorio de pies. Previamente se incorporaron a la celebración bailando los niños y monitores de Pascua Familiar.
Tras las ofrendas de las actividades realizadas por los pequeños de Pascua Familiar y el pan y el vino, se conmemoró la institución de la Eucaristía.
Viernes Santo, 7 de abril:
Este día es sobrio, dominado por la muerte. Se colocó la cruz en la base del presbiterio y seguidamente adoramos a Cristo en las cruz
No hay consagración este día y comulgamos el pan guardado en el monumento la noche del Jueves Santo.
Por la noche oramos ante la cruz reconociendo las cruces que padecemos a lo largo del mundo y de la vida.
Vigilia Pascual, 9 de abril:
Se celebra la victoria de Jesucristo sobre la muerte y el pecado, extensiva a todos los que reconocen a Jesús como Dios y Señor
Con leña se hizo la hoguera de la que se tomó el fuego para el Cirio Pascual, representación de Cristo, se bendijo, fuego que se transmitió a las velitas que portábamos todos los presentes.
Se entró en procesión con total oscuridad, finalizada al tercer luz de Cristo, para comenzar la Liturgia de la Palabra, con la lectura de 3 lecturas del Antiguo Testamento, el Gloria y la Epístola. Después el Evangelio de la Resurrección.Tras la homilía vino la Liturgia Bautismal, inmersión del Cirio Pascual en la pila bautismal y paso por la misma de los presentes renovando las promesas bautismales.
Acabada la celebración compartimos las viandas que trajo cada uno, y que puso la parroquia también, en un ágape fraterno.
¡Feliz Pascua!