domingo, 24 de enero de 2021

Domingo de la Palabra de Dios

Hoy la Iglesia celebra por segundo año el Domingo de la Palabra de Dios, instituído por el Papa Francisco en 2.019.
En homilía preparada por el Santo Padre, ha invitado a "llevar 
siempre con nosotros la Palabra de Dios" y "pedir al Señor la fuerza de apagar la televisión y abrir la Biblia; de desconectar el móvil y abrir el Evangelio". 


El sacerdote ha entrado portando la el libro de la Palabra
acompañado de dos fieles portando cirios encendidos. 
En misa de 11 han portado los cirios dos niños



         

Llegados al altar se ha depositado el libro de la Palabra en el ambón
                                                                           

miércoles, 6 de enero de 2021

Epifanía 2021- manifestación a los gentiles - Reyes Magos

 El día 6 de enero, en misa de 12,30, celebramos la epifanía.



Tras entrar en el templo, cada uno de los reyes presentó sus ofrendas:

Mechor nos dijo que a pesar de la pandemia han venido a la parroquia del Padre Nuestro a adorar al Niño Jesús. Le ha dejado un cofre con oro invitándonos a compartir con los demás lo que tenemos.


Gaspar, por su parte, le trajo incienso, que al quemarlo sube hacia el cielo. Ahí está Jesús y como el incienso suben todas nuestras oraciones.

Baltasar, igualmente, dijo que trae mirra, resina que calma el dolor. Especialmente este año con tanto sufrimiento en el mundo. Jesús murió en la cruz y así quita el dolor de las personas.  

Escuchamos con alegría la homilía impartida por los reyes:
Vienen todos los años desde muy lejos por encargo de Jesús. Y traen regalos a los niños que poseen y a los que no poseen, para que todos vean la felicidad que se tiene repartiendo, que hay más alegría en dar que en recibir. Quedan con la interrogante de si en Europa seremos capaces de compartir las vacunas que tenemos contra la Covid 19, y así lleguen a todos los rincones del mundo.  

Venir a estas tierras les llena de alegría por que no padecemos calamidades climáticas ni terremotos. No hemos conocido la guerra, como en Siria o Yemen, Dios quiera que nunca la conozcáis. No os faltan alimentos ni medicamentos, educación, iglesias. Y os pregunto: ¿Dais gracias a Dios por tantas cosas buenas, venis a misa con un corazón agradecido? ¿Pedís a Dios un carazón sensible para trabajar por un mundo justo?
El Incienso que traigo al quemarse hace una nube que si¡ube y sube. Representa a la oración. Lo deja junto al niño para que nos acordemos de que nuestras oraciones de agradecimiento suben hasta Dios. 

Así como nos pedís juguetes, nosotros tenemos que pediros algo: quiero pediros a todos, niños y mayores, que tengáis las puertas y el corazón abiertos a los migrantes que llegan a Europa, muchos tienen el color del rey Baltasar. Recibid al extranjero como me recibís a mí. Trae mirra, que tiene un gusto amargo, como el desprecio, el olvido o el abuso que sufren muchos inmigrantes. El niño Jesús conoce este sabor amargo. Al ofrecérsela le pido que os ayude a acoger a los que vienen de fuera, el que acoge al emigrante, está acogiendo a Jesús.   


Finalizada la Eucaristía, los reyes adoraron al niño y volvieron a su tierra.

A los niños presentes en el acto se les obsequió con una bolsa de chuches.